Nos contás cómo vendés
Una charla — por WhatsApp o por llamada. Qué vendés, cómo tratás a tus clientes, qué te preguntan siempre, qué nunca prometés. No es un formulario con opciones: es escucharte.
Lo construimos nosotros
Tu tienda, tu web y tu vendedor digital, hechos a tu medida. Tu catálogo cargado con precios y fotos reales. Nada de plantillas: tu agente no se parece al del vecino porque tu negocio tampoco.
Lo probamos antes de encenderlo
Antes de tocar tu WhatsApp, lo medimos contra clientes de mentira que hacen las preguntas difíciles de tu rubro. Si inventa un solo dato, no sale. Recién cuando pasa, lo conectamos.
Lo operamos todos los meses
Miramos las conversaciones reales, medimos dónde se traba y lo mejoramos. Vos no tocás nada: recibís los clientes listos para cerrar. Cada mes atiende mejor que el anterior.
No inventa nunca
Precio, stock y estado salen de tu catálogo o no se dicen. Un dato inventado destruye más confianza que la que construyen cien respuestas buenas, así que está impedido por código, no por buena intención.
No deja a nadie colgado
Si dice que te pasa el cliente, te lo pasa de verdad. Y si algo falla —el modelo, la conexión, lo que sea— avisa que lo atiende una persona y te lo deriva. Nunca silencio.
Habla como vos
Tu forma de saludar, tus palabras, las que jamás usarías. Sale de tus propias conversaciones, no de un desplegable con cuatro tonos a elegir.
Sabe cuándo callarse
Cuando el cliente pide un humano, o cuando vos tomás la conversación, el agente se corre. El que manda sos vos.
