¿Es un bot de esos con menús?
No. Un bot de menús te hace elegir opción 1, opción 2. Este conversa: entiende lo que le escriben, pregunta lo que falta, busca en tu catálogo real y recomienda con criterio. Y cuando la cosa lo excede, te pasa el cliente en vez de dar vueltas.
¿Yo tengo que configurarlo?
No, y esa es la diferencia. Nosotros lo construimos y lo mantenemos: su forma de hablar, sus reglas, sus límites. Vos manejás tu negocio desde tu panel —tus productos, tu equipo, tu WhatsApp— pero del agente nos ocupamos nosotros.
¿Cuánto tarda en estar andando?
Días, no meses. Depende sobre todo de una cosa: si ya tenés tu catálogo en algún lado (una web, un Excel, un PDF) o hay que armarlo de cero. Eso lo hablamos en la primera charla y te lo decimos antes de empezar.
¿Qué necesito darles?
Tres cosas: capturas de cómo atendés hoy a tus clientes (de ahí sacamos tu forma de hablar), tu lista de productos con precios, y un rato de charla para contarnos tus reglas — qué prometés, qué no, cuándo querés que te pasen el cliente.
¿Y si el agente no sabe algo?
Lo dice y te deriva. Está impedido por código de inventar un precio, un stock o una promesa: si el dato no está en tu catálogo, no existe. Preferimos que diga «no lo tengo» antes que quedar bien y dejarte un cliente enojado.
¿Se queda con mi WhatsApp? ¿Puedo sacarlo?
Tu WhatsApp es tuyo. Se conecta como un dispositivo vinculado —igual que WhatsApp Web— y lo desconectás cuando quieras desde tu panel, sin pedirnos permiso. Si tomás una conversación vos, el agente se calla solo.
¿Funciona para mi rubro?
No hacemos agentes por rubro: hacemos el tuyo. Por eso arranca con una charla y no con una plantilla. Si en esa charla vemos que no te podemos ayudar, te lo decimos ahí mismo.
¿Cuánto sale?
Hay una puesta en marcha y una mensualidad. El número depende del tamaño de tu catálogo y de cuánto trabajo lleva armarte todo, así que lo cerramos en la charla — sin sorpresas después.
¿Qué incluye la mensualidad?
Que el agente mejore. Todos los meses miramos las conversaciones reales, vemos dónde se traba y lo corregimos. También mantenemos tu catálogo y tus reglas al día cuando el negocio cambia. No es un alquiler de software: es que alguien se ocupe.
¿Puedo cancelar?
Sí, cuando quieras. Tu tienda, tus productos y tus clientes son tuyos y te los llevás.
¿Qué pasa con mis datos y los de mis clientes?
Cada tienda vive aislada de las demás: tu catálogo y tus conversaciones no se mezclan con las de nadie. No vendemos datos ni los usamos para otra cosa que no sea hacer funcionar tu agente.
¿El agente cobra o cierra la venta?
No. Deja al cliente decidido y te lo pasa caliente para que cierres vos. Podría cambiar más adelante, pero solo prometemos lo que ya funciona.
¿Te quedó otra duda?
Escribinos y la charlamos. La primera conversación es justamente para eso: entender si te podemos ayudar de verdad.
Contanos de tu negocio